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Temblores, que se queden en un susto y en una pesadilla. Asegura tu casa

Actualizado: 2 de feb de 2019

Este viernes a las 10:14 de la mañana se registró un sismo de magnitud 6.5 en Ciudad Hidalgo, Chiapas, el movimiento se sintió en la Ciudad de México. ¿Qué tan protegido te encuentras financieramente ante un temblor?


Servicio Sismológico Nacional

Existen seguros de casa habitación que cubren los daños que tu casa sufra por un sismo. Los precios varían, dependiendo de la vivienda y la zona donde se ubique, pero existen productos que pueden costar hasta 10 mil pesos al año.


En México sólo el 6.5% de las viviendas mexicanas cuenta con una póliza de casa habitación de manera voluntaria, es decir que no están ligados a un crédito hipotecario, para esas familias un daño en su inmueble, representaría pagar con recursos propios la reconstrucción.


De acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), por los daños derivados del sismo registrado el 19 de septiembre del 2017 se presentaron 62 mil 037 reclamaciones por siniestros de casa habitación, con un costo de 3 mil 779 millones de pesos.


¿Quieres asegurar tu casa y evitar un derrumbe financiero en caso de sismo? AIG recomienda analizar lo siguiente, antes y después de contratar un seguro de este tipo:


1.      Busca, pregunta y analiza antes de elegir un seguro. Verifica que la póliza incluya cobertura de lo que más te interesa proteger y pregunta a tu asesor si es conveniente sumar un seguro complementario.


2. Sé ordenado en los documentos que avalan la propiedad del inmueble y sus contenidos. Además del resguardo seguro de las escrituras físicas, la tecnología facilita subir “a la nube” documentos escaneados de escrituras, pólizas, facturas, fotografías o videos que las aseguradoras utilizan para validar la existencia del bien.


3. En el caso de inmuebles adquiridos con crédito hipotecario,  acércate al banco para obtener la póliza y revisar las condiciones. A partir de éstas, busca actualizar la suma asegurada para cubrir el total del patrimonio y no solo el saldo insoluto del crédito.


4. Haz un avalúo cada tres años o revisa el valor del inmueble con guías de referencia. Con esa base, revisa la suma asegurada contratada para que no pierdas valor por tu inmueble. Solicita a la aseguradora la actualización de las sumas aseguradas en cada renovación, pues los inmuebles generalmente se aprecian a través del tiempo.


5. Declara verazmente la situación de la vivienda, los materiales con los que está construida, los niveles y el uso que se le da.


6. Conoce a fondo tu seguro y evita frustraciones más adelante. Revisa minuciosamente las cláusulas y exclusiones de la póliza. Estas exclusiones pueden incluir hundimientos paulatinos si construiste sobre un terreno flojo, niveles freáticos que causen filtraciones y daños a los cimientos, daños por vibraciones o movimientos del subsuelo ajenos a un terremoto, etc. En el caso de inundaciones, no todas son sujetas de protección. 


7.      Después de reportar el siniestro, el ajustador te solicitara la información y documentos necesarios para sustentar el reclamo: póliza vigente y recibos de pago, carta de reclamación a la compañía, presupuesto de reparación, planos de construcción, fotografías y cualquier otro documento que ayude a definir los bienes dañados. Mientras más rápido entregues toda la documentación, más pronto se podrá iniciar el análisis para determinar la cobertura del reclamo.

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